
Descubre Lanzarote a través de cuatro coches distintos – Renault Trafic, Škoda Kodiaq, Citroën Berlingo (adaptado) y Dacia Jogger. Cada uno con su propio carácter.
En Lanzarote se conduce despacio.
Casi toda la isla es una gran zona ciclista, así que el ritmo del camino se vuelve naturalmente más tranquilo y eso le sienta bien.
Las carreteras son suaves, los paisajes abiertos, y el horizonte cambia de color constantemente: del negro de la lava al plateado del mar. Conducir aquí no es solo moverse del punto A al punto B. Es una parte esencial de la experiencia. Y elegir un coche es, en realidad, elegir la manera en que quieres conocer la isla.
¿Viajas en familia, con amigos, en pareja o solo?
Cada uno de estos cuatro modelos tiene su propio carácter, y una forma diferente de mostrarte Lanzarote.
Hay viajes en los que lo importante no es el destino, sino la compañía. El Renault Trafic es perfecto para esos días.
Espacioso, cómodo y silencioso, este monovolumen con cambio automático convierte los trayectos largos en momentos de descanso.
Desde Playa Blanca hasta el norte, siguiendo las señales hacia Mirador del Río, basta con encender la música y dejar que el paisaje haga el resto.
El Trafic se adapta al ritmo de la isla. Potente en las subidas, pero sereno junto al mar.
Dentro cabe algo más que el equipaje: sombreros, botellas de agua, crema solar y esas pequeñas cosas que hacen sentir que estás de vacaciones.
Si viajas con familia o amigos, este coche te permite compartir cada tramo del camino — y cada silencio entre conversaciones.
El Škoda Kodiaq es un coche que no necesita llamar la atención para demostrar lo que vale. En las carreteras del Parque Nacional de Timanfaya, donde el paisaje parece de otro planeta, este SUV se mueve con suavidad y seguridad. El cambio automático, los asientos cómodos y el silencio del motor crean la sensación de deslizarse sobre el terreno.
Es el coche ideal para quienes buscan una mezcla de comodidad y aventura. Las parejas que se detienen entre los viñedos de La Geria o viajan hasta Teguise para cenar, descubrirán lo bien que se comporta tanto en autopista como en los pequeños pueblos.
Con el Kodiaq, el viaje se convierte en parte del paisaje, tranquilo, estable y elegante.
El Citroën Berlingo tiene un papel especial en Lanzarote.
Este modelo está adaptado para personas con movilidad reducida, ofreciendo libertad total y facilidad de uso, sin prisas ni complicaciones. Para muchos viajeros, esa libertad de poder salir cuando uno quiera, sin barreras, es el verdadero lujo.
El Berlingo ofrece un espacio amplio y práctico, controles sencillos y un cambio manual fiable. Perfecto para recorrer la isla a tu propio ritmo: desde las calles de Arrecife hasta la tranquilidad de El Golfo. En una isla con carreteras bien cuidadas, el Berlingo demuestra que conducir puede ser sencillo y, al mismo tiempo, profundamente gratificante.
El Dacia Jogger es ese coche que siempre se comporta como un buen amigo: discreto, pero fiable. No tiene más tecnología de la necesaria, ni complicaciones; solo lo esencial, espacio, estabilidad y comodidad.
Desde Costa Teguise hasta las playas de Papagayo, o en una parada improvisada en el pueblo de Yaiza, el Jogger te acompaña sin esfuerzo. Su sencillez se convierte en virtud: menos distracciones, más paisaje. Es el coche perfecto para quienes no buscan kilómetros, sino momentos.
Lanzarote no se conquista con velocidad, se descubre con atención. Ya sea en un Renault Trafic espacioso, una Škoda Kodiaq elegante, un Citroën Berlingo adaptado o un Dacia Jogger sencillo, la isla devuelve siempre la misma sensación: libertad.
Al final, el modelo que elijas no importa tanto. Lo que cuenta es detenerte de vez en cuando, abrir la ventana y dejar que el viento te traiga el olor del mar y de la lava. Porque ese es el verdadero Lanzarote, una isla que te enseña que conducir puede ser la mejor parte del viaje.